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Sala permanente de monolitos
Los monolitos de suelo son columnas vivas extraídas de su contexto geográfico exacto. Una vez que el paisaje cambia o se degrada, son irremplazables. Ayúdanos a darles una sala permanente en CENIGAA Neiva, para siempre, de acceso libre, al servicio de la ciencia y la comunidad del Huila.
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Por qué los monolitos son únicos
Un monolito de suelo es una sección vertical del perfil, extraída en bloque desde la superficie hasta el horizonte C o R, preservando la sucesión exacta de capas tal como la modelaron siglos de clima, vegetación y geología. No es una muestra: es el suelo mismo, en su estructura intacta, listo para ser leído como un libro estratigráfico por cualquier persona que se detenga frente a la vitrina.
Los 21 monolitos del corpus Torrente representan paisajes del Huila que ya están cambiando. El suelo de la Hacienda Pompeya en Pitalito, el Andisol volcánico del piedemonte de San Agustín, el Histosol orgánico de las zonas húmedas de Santa María; todos ellos son testigos físicos de ambientes que la agricultura intensiva, la urbanización y el cambio climático están transformando. Preservarlos es preservar evidencia irreproducible del patrimonio edáfico del Huila.
Qué construiremos
La meta de USD 50.000 financiará la primera sala permanente de monolitos de suelo en el Departamento del Huila: 21 vitrinas de exposición con señalética científica bilingüe (español–inglés), iluminación especializada, fichas técnicas impresas por perfil y un espacio educativo para talleres con colegios, universidades y comunidades rurales del Huila.
La sala estará en la sede de CENIGAA en Neiva, de acceso libre y gratuito, y se convertirá en el nodo físico del Museo Virtual, el punto donde el sitio web y el territorio convergen en un objeto real que la gente puede ver, tocar y aprender.
Urgencia
Los monolitos se encuentran actualmente en condiciones de almacenamiento temporales. Cada año sin una sala controlada aumenta el riesgo de deterioro físico (humedad, luz, temperatura) que podría comprometer la integridad de las columnas. La sala permanente no es un deseo a largo plazo: es una necesidad de conservación activa.